Transcribo a continuación un artículo escrito hace meses por Eduardo Martínez de Pisón. Lejos de centrarnos en el caso puntual que expone el sabio montañero y conducidos por la nitidez de quien lo es todo en el mundo de la montaña, este escrito nos debe hacer reflexionar acerca de ciertas tendencias que están impregnando la práctica del montañismo y sobre los derroteros que orientan a numerosos neófitos que han irrumpido súbitamente en los espacios naturales con sus cronómetros, sus marcas y sus obsesiones.
Eduardo Mtnez. de Pisón, a la derecha de la fotografía, junto a Sebastián Álvaro
(Foto: desnivel.com)
