Ascensión invernal al Pico Murcia (2.341 metros), una soberbia y elegante montaña de aspecto piramidal que en invierno nos ofrece un interesantísimo y solitario trayecto a través del valle de Arrilla, por el que discurriremos para aproximarnos y finalmente alcanzar la cumbre de esta singular montaña, privilegiada atalaya desde la que podremos
deleitarnos con las extraordinarias vistas de sus hermanos mayores (Espigüete, Curavacas,...) y de otros picachos de la montaña palentina y cántabra (Tres Provincias, Agujas de Cardaño, Peña Prieta, Tío Celestino,...), así como de los más alejados Picos de Europa y otras montañas de León.
He propuesto la subida por el valle de Arrilla y el descenso por el valle de Valcabe, para completar un precioso recorrido circular que en época invernal, por la presencia de nieve y hielo, puede presentar dificultad y peligro por el riesgo de caída y rápido deslizamiento en algunas zonas del recorrido. Por ello, resulta indispensable el uso de piolet y crampones, así como, por supuesto, conocer su manejo.
El Pico Murcia no atesora la popularidad del Espigüete y el Curavacas, los cuales le superan en altitud, peligrosidad y dificultad técnica, pero su estilizada figura piramidal le otorga un sugerente atractivo.
El Pico Murcia no atesora la popularidad del Espigüete y el Curavacas, los cuales le superan en altitud, peligrosidad y dificultad técnica, pero su estilizada figura piramidal le otorga un sugerente atractivo.
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El Espigüete será omnipresenta en gran parte del recorrido, ya desde el inicio |