Ruta circular de dificultad media - alta en condiciones invernales, que nos permite visitar una de las maravillas (solo estacional) de la montaña palentina: las impresionantes cascadas de hielo que, tan solo en determinados momentos del invierno, se pueden contemplar colgando de los murallones de la vertiente norte del Valdecebollas.
Normalmente, para poder ver las cascadas en todo su esplendor, esto es, con hielo, es necesario aparcar en La Collada, a 3 km del refugio en ruinas del Golobar, pues el estado de bloqueo por nieve de ese tramo de 3 km en el que no pasan los quitanieves coincide con la presencia de abundante hielo en las cascadas.
De poder acceder en coche hasta el Golobar, es más que probable que las cascadas ya no presenten la cantidad de hielo que las hace realmente espectaculares y únicas en el entorno montañoso de la zona.
La ruta es circular y culmina en el Torreón, la emblemática cumbre del Valdecebollas, donde, en días despejados, las vistas son generosas y nos permiten identificar tanto cumbres de los Picos de Europa, como del resto de montañas palentinas y de la cercana sierra de Híjar
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Paredones en vertiente norte de Valdecebollas |
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Cascada de Valdecebollas |
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Cumbre de Valdecebollas o Torreón |